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31 de octubre de 2008
20 de octubre de 2008
El violinista
Sí, son las 2 de la mañana y me pongo a escribir una historia que se me acaba de ocurrir, así es la vida:
Erase una vez un joven y talentoso violinista que vestía con harapos, robaba comida, y deambulaba solo por las calles de noche ofreciendo sus servicios casa por casa:

''La vida son momentos, señor, ¿me permite que le toque una melodía que hable de la tristeza en el mundo?''
Siempre recibía la misma respuesta, un portazo, y es que el pobre violinista no podía hablar de lo que no conocía...
Una noche, en su eterna búsqueda de alguien que le diera cobijo llegó a una gran mansión donde le esperaba una bella anciana que se conservaba perfectamente, a pesar de tener un ojo de cristal que relucía con el brillo de la luna, como si hubiese hecho un pacto con el diablo, cada vez que movía los labios se dejaba notar que algo ocultaba, siempre tramaba algo...
La anciana le pidió al joven que tocase algo para ella, ya que su mansión estaba muy alejada de la villa y hacía bastante tiempo que no escuchaba un violín en vivo. Cuando terminó el violinista de acariciar su violín aplaudió la señora, y con una sonrisa que solo inspiraba ternura le dijo:
''Te daré cobijo todas las noches si tu a cambio sacias mis necesidades musicales y sexuales''
El violinista aceptó encantado, ninguna mujer había visto con tal belleza, a pesar de su edad.
A partir de entonces el violinista empezó a ir todas las noches a aquella mansión para saciar en todo lo que le pidiese a la anciana, y dormir entre sábanas limpias y calientes. Todo iba perfecto hasta que al violinista un día le dio por enamorarse de la dulce anciana, desde ese mismo momento empezó a componer música alegre y bella, de esas que te alegran el alma en una noche de borrachera.
Al escuchar las canciones, la anciana se indignó y amenazó al violinista con que hasta que no volviese a componer música melancólica no podría volver allí. Así fue, subió al violinista a lo más alto del tejado y después de una hora y media de escalada, retiró la escalera para que el violinista no pudiese volver por su cuenta a tierra, al menos con vida.
A pesar de todo, el violinista sentía tal amor por la anciana que tocaba y tocaba musiquilla alegre a todas horas... Aun así seguía sin respuesta, parece que ella no iba a parar hasta que se saliese con la suya, el violinista, inquieto, y siempre pensando, le daba vueltas a la situación:
''¿Qué le pasa?, ¿tiene miedo a ser amada?, imagino que es culpa de su experiencia, seguro que la han tratado muy mal a lo largo de su vida y por eso tiene miedo a abrir su corazón''
En ese momento se le acercó un cuervo que apenas se podía ver por culpa de la oscuridad que les rodeaba, -Lo hace con todos, no eres especial chaval, desengáñate, eres solo uno más- dijo el cuervo. -Tu no haces más que quererla y ella a ti jamás te ha demostrado nada, estas haciendo el imbécil, si quieres puedes venirte conmigo a un lugar alejado, donde no la vuelvas a ver y no pueda hacerte daño-. Así el cuervo venía a hablarle al oído al violinista cada día, pero este hacía oídos sordos, no quería escuchar...
Cansado el violinista de tocar siempre y no dejar de pensar tuvo una idea para escapar de allí:
''Cuanto más la quiero más fría es conmigo. El frío duele. A lo mejor si dejo de tocar se da cuenta de que le importo algo y que me echa de menos. Decidido. Hasta que no me de cobijo no tocaré más para ella. Cuando baje a su lado le explicaré lo mucho que la quiero y estaremos por siempre juntos.''
Y así lo hizo el joven, se quedó quieto y esperó días, semanas... Él ardía en deseos de tocar y demostrarle a ella cuanto la amaba, pero sabía que si lo hacía, ella jamás le tomaría en serio, así que siguió pasando el tiempo y el cuervo seguía vigilándole, pero no era el único que le soportaba. La anciana recibía su visita con más frecuencia si cabe que el joven violinista: -señora, debe reconocer que al principio estaba bien, pero ya se ha cansado del muchacho, ya no le mira con los mismos ojos ni su mente está ya enturbiada, por qué no acaba ya con esto, ¿como ha hecho tantas veces con otros pordioseros como él?, es un patán que aburre a las ovejas siempre con su música tan falta de profundidad y usted puede encontrar cientos como él, no le tenga más pena, señora...-
En esta situación continuó el violinista un tiempo más, muriéndose de frío y aun así sobreviviendo con la esperanza de volver a verla, hasta que una mañana fría y neblinosa el cuervo que le advirtió hace tiempo sobre las intenciones de la señora le sobre voló con algo en el pico, era un ojo de cristal... el ojo de la anciana, entonces el violinista se apresuró a mirar abajo en los jardines, donde un cuerpo sin vida aparentemente se descomponía lentamente...
Ella ya no estaba, la música se había quedado en el violín, y las palabras en el corazón del violinista... ya era tarde para todo... tocó una última melodía, la más bella, triste y melancólica que ha podido conocer la materia terrestre. Y dio un paso al frente, delante suya solo había un abismo que se aproximaba más y más a medida que pasaban los segundos.
El chico finalmente cayó sobre 7 u 8 cuerpos sin vida, el estado en el que se encontraba él desde ese momento en el que el cuervo se apresuró a desgarrarle la garganta y destrozar esos dedos de los que tan buena música salió alguna vez. La anciana se levantó, se sacudió el polvo y volvió al cobijo de su mansión como si no hubiese pasado nada. Al fin y al cabo la culpa fue del violinista, no suya...
¡Adeu!
18 de octubre de 2008
Another perfect day
El día perfecto será cuando sea capaz de acercarme a uno de esos ancianos ataviados con boinas y chalecos de punto que pululan por los autobuses y que cada día se bajan en una parada distinta para decirle:''Disculpe, ¿puede usted enseñarme quién es y qué ha aprendido de la vida?''
Entonces seré un ser en el más amplio sentido de la palabra, es decir, seré feliz...
Viva la vida, ¡que son momentos!
¡Adeu!
15 de octubre de 2008
Hoy...
No suelo usar este blog como una bitácora, pero hoy sí...
El caso es que después de muchísimo tiempo me he vuelto a sentir completamente solo, es decir, no me siento querido. Y no escribo esto para dar pena, sino porque es un sentimiento que tenia olvidado, a pesar de que ha sido constante a lo largo de mi vida...
En resumen, no olvides saludar a tu compañero de cuarto todas las mañanas por muy feo que sea, porque si no cuando él te salude lo vas a pasar mal...
¡Adeu!

El caso es que después de muchísimo tiempo me he vuelto a sentir completamente solo, es decir, no me siento querido. Y no escribo esto para dar pena, sino porque es un sentimiento que tenia olvidado, a pesar de que ha sido constante a lo largo de mi vida...
En resumen, no olvides saludar a tu compañero de cuarto todas las mañanas por muy feo que sea, porque si no cuando él te salude lo vas a pasar mal...
¡Adeu!
9 de octubre de 2008
¡Cosa!
¡¡Hola de nuevo!!, perdón por haberos tenido abandonados un tiempo, simplemente es que no
tenía qué escribir, o si lo tenía se me olvidaba. Por suerte mi compañero y amigo Ramón ha suplido bastante bien mi no ausencia, escribiendo cosas que yo no habría sido capaz...El motivo de mi regreso es que estaba echándole un ojo a los apuntes de química cuando me quedé atontao mirando las nubes (típico de mí), pero es que esta vez tenían un color blanco puro, y además se reflejaban en ellas los rayos del sol, haciendo que se vieran doradas en un sector y grisáceas por otro...todo un espectáculo de la naturaleza, si no lo habéis visto sois unos desgraciados (sin ánimo ofender, desgraciados)...
Bueno, que me voy por las ramas, el caso es que al ver toda esa belleza moviéndose lentamente ante mis ojos me volví a poner nervioso y se me comprimió el pecho pensando en que la vida se escapa segundo a segundo, y que en unos años dejaré de existir, no se ni como seré, porque nunca he sentido la sensación de ser nada... en pocos años cuando muera no habrá nada, ni muerte, todo se habrá acabado...
Ante tal ansiedad por estar agotando mi estancia en este lugar segundo a segundo hasta que mi cuerpo se oxide por completo y se pudra, mis neuronas dejen de trabajar, mis manos ya no tengan calor, mi sonrisa no se mueva nunca más, el día en que sea tarde para cambiar el mundo...
Ante tal ansiedad solo se me ocurre pensar en el sentimiento universal, que engloba a tantos otros, el amor. Parecerá repetitivo, pero el amor es un sentimiento que mueve el mundo, cuando muera solo me arrepentiré de no haber amado suficiente, de una forma u otra. Lo que de verdad me agobia es que está en mis manos demostrar todo el amor que le tengo al mundo y no lo hago, estoy aquí sentado esperando no se a qué...
Esta circunstancia me causa cierta desesperación, porque no se le puede inculcar amor a quien no lo quiere recibir, por lo que hasta que la gente no abra la mente debo concentrarme en las personas a las que quiero y me quieren en cierta medida. ¿Por qué hay gente que quiere olvidar el pasado como si le sobrara tiempo por delante para, simplemente, ser?.
¿Cómo explicar que sueñes con estar al lado de una persona durante mucho tiempo y al tenerla al lado no tengas las suficientes palabras para describir lo que sientes?, es como si quisiera reventar en pedazos esparciendo mis sentimientos, ya que no encuentro otro medio... Lo peor es que después de escribir esto seguiré sin haberle dicho ni hecho nada a nadie para quedarme tranquilo y sabiendo que saben lo que quiero que sepan y experimenten y además habré consumido más tiempo aún...
Resumiendo, este ansia estúpida por demostrar mi amor con actos y no solo con palabras (cuando a veces ni eso) es lo que me ha llevado a retomar el blog, intentaré volver a escribir cada semanita, últimamente estoy conociendo gente muy interesante y espero que eso me haga reflexionar y que reflexionar me haga escribir, y así los post vayan siendo menos cursis y egocéntricos...
''...Si he muerto en libertad mi honor no se manchó...yo caí...la resistance triunfó...''
¿Qué puede más: la razón o la imaginación?
Relax...
Adeu!
4 de octubre de 2008
Náufrago

Erase una vez un niño que estaba trabajando. No era por obligación, sino porque quería ayudar. Tuvo que cargar un montón de peso y bajarlo a una especie de salón de baile una planta mas abajo. Cuando terminó, se fue arriba para que en el salón sólo hubiera un trabajador (su compañero) y diese mejor imagen. Por lo tanto, se fue arriba y se sentó en las escaleras que darían al primer piso. Se quedo un buen rato allí sentado, sin hacer nada unas cuantas horas. Y de repente, se puso a llorar. Así de simple.
Os preguntareis porque lloraba. Lloraba porque estaba en una isla desierta, pero llena de gente. Lloraba porque aun estando con gente, se sentía solo. Y es el efecto de haberte encerrado en ti mismo muchos años. Se odiaba a si mismo, porque sabía que hacía mal. Pero no hacía nada... Simplemente se compadecía de si mismo y lo transmitía a su isla llorando. Se preguntaba ¿quién eres?, ¿porqué existes?, ¿realmente existes o eres un producto de ti mismo?, ¿as olvidado el recipiente de donde saliste, mentira? ¿porqué me ahogo yo solo, y los demás flotan? Es tan injusto...
Fue entonces, cuando un hombre ajeno al trabajo se le acercó al chaval y le pregunto: olle, ¿te pasa algo?, ¿estás mal?. El niño le contestó que estaba bien, mientras se secaba los ojos. El hombre sabía que no era cierto, y se dio media vuelta. Pero había cumplido su objetivo. El niño se dio cuenta que no estaba tan solo. Que podía hacer memoria, podía acordarse de quien era, y jugar con esa personalidad. Salir al mundo cual vampiro y simplemente.... vivir. Fue entonces, cuando sus ojos se desempañaron, y pudo ver una isla colindante. No se dejaba ver bien, la niebla era demasiado densa. Pero se propuso a si mismo disiparla. Y aunque fuera esporádicamente en un principio, se daría un voltio por aquellos parajes.
Esta historia es real, y no tiene parte fansatiosa. Pero resulta que aquel chaval no era ningún amigo mio. Ni siquiera un conocido. Ese chaval, era yo.
Saludos. Ramón.
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