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31 de diciembre de 2011

Aves


''Para ver el arco iris has de soportar la lluvia''
Rafael Lechowski
Los buitres devoran la piel que en su día mudamos y que dejamos atrás en el camino. Nosotros corremos, siempre hacia delante. Siempre. Dejando trozos de lo que fuimos atrás. Reconstruyéndonos. Algunos vuelan, otros reptan, y otros excavan, pero todos avanzamos sin remedio. Hasta que la muerte nos pare.

Qué decir del año que acaba. A escasos centímetros de mí he visto morir a algunos, y nacer a otros. He amado mucho más de lo que he odiado, besado más que escupido, reído más que callado. He perseguido el placer y éste me ha recompensado. He tenido razones de sobra para levantarme cada día, y seguían estando ahí al acostarme.

Probablemente lo que más nos marca a lo largo de una vida son las personas que encontramos. Algunas lo suficientemente valiosas o constantes como para quedarse. Vienen sin hacer ruido y se quedan. Te acostumbras a ellas y te hacen crecer sin que te des apenas cuenta, y llega un momento en que son parte de tu vida. Otros son más fugaces, pero están ahí el suficiente tiempo para abrir tu mente, y hacerte ver las cosas de otra manera, dejando su huella. Soy muy afortunado por la variedad de personas que tengo el placer de trata r a diario, y orgulloso de crecer día a día a su lado, y de compartir tantas risas inconscientes.

Pero para querer a los demás hay que saber quererse primero a uno mismo, no hay mayor placer que sentir que cada vez te conoces mejor, disfrutas de tu compañía, y aprendes con cada mínima ocasión. Evita las prisas, céntrate en lo que tienes y encuentra la forma de disfrutarlo, sin darte cuenta conseguirás más y mejor. Ha sido un año en el que he escrito muy poco, pero el único en que he gozado al escribir todas y cada una de las entradas. He aprendido o a olvidar, a reinventar, a criticar construyendo, a derribar muros de incomunicación con solo sonreír, que todo es tan sencillo como quieras hacerlo. He sentido el calor de miles de manifestantes y soñadores que aman el mundo que viven, y luchan por hacerlo mejor, pájaros enjaulados que unidos conseguirán hacer volar la jaula.

He dejado de lado lo racional para embarcarme en lo que quería hacer en cada momento, he olvidado lo inolvidable y lo he vuelto a recordar, he sentido todo el frío y el calor de lo querible. He corrido, joder, he corrido muchísimo: contra y a favor del viento, de la lluvia, del fango, del fuego, amor, odio, día, y noche, de mar y tierra. He corrido hasta olvidar de dónde había partido. He tenido que verme solo y viajar a 2.000 kilómetros para reencon trarme, y encontrar mucho más de lo que nunca imaginé, para vivir unas de las mejores semanas de mi vida. Y con todo y con esto, no tengo más que ansias por seguir aprendiendo, conociendo, y viviendo cada vez más. No puedo esperar a que sea mañana por la mañana, que no será más que un nuevo regalo, otra oportunidad más para superarme.

Gracias a todos los que estuvisteis conmigo este año, y brindemos por lo que aún queda de él.


6 de diciembre de 2011

Filofobia


"-¡Buenas noches! Empezó a andar por el pasillo que conducía hacia su casa. Después, pareció recordar algo y regresó para mirar a Montag con expresión intrigrada y curiosa. -¿Es usted feliz? -preguntó-.- ¿Que si soy qué? -replicó él-.Pero ella se había marchado, corriendo bajo el claro de luna. La puerta de la casa se cerró con suavidad.- ¡Feliz! ¡Menuda tontería! Montag dejó de reír.’’
Fahrenheit 451. Ray Bradbury.

Esto, amigo, es algo para lo que nunca estarás preparado. Es la vida. Hoy es uno de esos días en que no tienes realmente claro si cuentas con alguien, pero no tienes miedo, porque sabes que estás en tu camino. Uno de esos días en que miras por la ventana y te compadeces de las luces y de la gente que corre hacia cualquier lugar, mientras ellos se compadecen de ti, estática persona que mira por ventanas sin algún lugar al que correr. Las pupilas que se dilatan, los tacones que se estampan torpemente contra el suelo, los acordeones de fondo en tu cabeza, la forma en que se muerde el labio inferior, o las sonrisas que se te escapan cuando se da la vuelta. No hay nada de eso estos días, pero no puedes evitar pensar que es porque estás huyendo de esas cosas.

Es curioso, porque el mundo funciona con un mecanismo que todos conocemos, pero no acabamos de sentirnos bien si hacemos lo que deberíamos. Pásalo mal y alguien estará ahí para apoyarte, pero si cuando ese alguien lo pase mal tu no estás ahí, no volverán a apoyarte. Si rompes algo debes arreglarlo. Las personas son inseguras, si quieres que te den amor, puedes empezar tú a darlo. Sé feliz y ríe, y todos querrán estar a tu lado. Llora y querrán mostrarte lo comprensivos que son. No les muestres nada y no verán nada. Nunca te fíes de quien te dice que es empático, y no dejes que cualquier cosa te derrumbe.

El problema viene cuando empiezas a rechazar lo fácil, lo común y lo establecido. Cuando empiezas a creer en otras formas de demostrar amor, que no existen. Cuando te estás muriendo por recibir, pero no te atreves a dar. Cuando piensas ''sería tan fácil si...''. Cuando sientes que el tiempo se escapa, y algo dentro de ti te grita que estás perdiéndote algo. Cuando no dices lo que piensas. El problema viene cuando temes que algo realmente te llegue dentro, y pierdas el control. La filofobia.

Descansa, amigo, y no tengas miedo. Estás contigo, y esto es un juego en el que partes con ventaja, y no hay fuerza más poderosa que las ganas de vivir.


4 de diciembre de 2011

Interferencies

Interesante proyecto se está llevando a cabo desde:

http://interferencies.cc

‘’ Entonces yo pienso esto: el régimen de hoy es un régimen democrático y todo eso, pero aquella aculturación, aquella homologación que el régimen fascista no pudo conseguir en absoluto… El poder de hoy, es decir, el poder de la sociedad de consumo, en cambio, la ha obtenido perfectamente… Destruyendo las diferentes realidades particulares, restando realidad a las diferentes maneras de ser persona que nuestro país produjo históricamente de manera muy diferenciada. Y no puedo decir nada más, que el fascismo, el verdadero fascismo, es precisamente este poder de la sociedad de consumo que nos está destruyendo. Y todo pasó tan deprisa que ni siquiera nos hemos dado cuenta.

Se trata de una especie de pesadilla en la cual hemos visto desaparecer nuestro país, y ahora que nos despertamos de esta pesadilla, miramos a nuestro alrededor y descubrimos un paisaje devastado. Deshonestidad. Menosprecio por los ciudadanos. Defraudación de los fondos públicos. Soborno a la gente del petróleo, a los industriales, a los banqueros. Convivencia con organizaciones criminales. Destrucción paisajística y urbanística. Responsabilidad de relación con la degradación antropológica de nuestra cultura. Responsabilidad por la espantosa situación de las escuelas, de los hospitales y de toda obra pública básica. Responsabilidad por el abandono salvaje del campo. Responsabilidad por la explosión salvaje de la cultura de masas y los ‘’mass media’’. Responsabilidad por la estupidez delictiva de la televisión. Este es el listado moral de los crímenes cometidos por nuestros gobernantes, crímenes que deberían de arrastrar al banco de los acusados, como mínimo, a una docena de hombres políticos en un proceso penal común que yo aquí propongo, públicamente.

Pier Paolo Pasolini, asesinado en 1972 por libre pensador. ‘’
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